Darío Villanueva analiza la corrección política y la posverdad en su nueva obra: ‘Morderse la lengua’

El profesor Darío Villanueva, director de la RAE entre 2014 y 2018 y miembro de la Sociedad Menéndez Pelayo ha planteado en su nueva obra editada por Espasa, ‘Morderse la lengua’, un análisis sobre cómo funcionan «los nuevos fundamentalismos» que intentan manipular a la sociedad por medio de la corrección política y la posverdad, dos fenómenos sintomáticos de nuestro tiempo que en opinión de Villanueva son “manifestaciones contemporáneas de la quiebra de la racionalidad y la estupidez”, además de “impregnar y pervertir el discurso de políticos, medios de comunicación y redes sociales, afectando las relaciones personales y profesionales e incluso la creación, la investigación y las expresiones artísticas”.

En ‘Morderse la lengua’, Villanueva expone un profundo trabajo de investigación académica y la pretensión clara de divulgar la realidad de lo que denomina “infección de corrección política y posverdad”. Para ello cita libros, menciona artículos, reproduce tuits y mensajes en las redes sociales, y recoge declaraciones de todo tipo, al tiempo que reúne hechos que ilustran esa infección, desde acosos a suicidios pasando por modernas versiones de los autos de fe. El autor también nos previene contra el vicio del adanismo, es decir, actuar como si no hubiese habido nunca nada antes de nosotros.

El primero de los capítulos de su libro analiza la corrección política y “la tolerancia represiva”, el tabú y el eufemismo, el sentimentalismo tóxico y el culto exacerbado de la emoción hecha pública.

En el segundo capítulo, Villanueva nos explica cómo nos mordemos la lengua y profundiza en las academias, las ortografías, las gramáticas y los diccionarios, explicando como se ha acusado a la RAE de agraviar a individuos o grupos simplemente por incluir palabras consideradas ofensivas por ellos, acusaciones que se acompañan “de una exigencia que nunca se podría aceptar: censurar el diccionario”. Como exdirector de la RAE, Darío Villanueva cuenta con mucha ironía algunos casos de esos ciudadanos indignados por el diccionario. También aborda el supuesto sexismo del lenguaje, la confusión entre género y sexo, el lenguaje inclusivo y otras cuestiones de gran actualidad con ejemplos nacionales e internacionales de conflictos abiertos a propósito de estas cuestiones, y de actuaciones de distintas instituciones.

En el capítulo tercero, el autor aborda la posverdad, concepto referido a una situación en la que los hechos objetivos influyen menos en la formación de la opinión pública que los llamamientos a la emoción y a las creencias personales. Analiza la verdad desde el punto de vista de la filosofía, el vocabulario de la mentira posmoderna, las fake new y la realidad de la mentira como recurso de la práctica política aludiendo a las “industrias de la mentira”.

En el capítulo cuarto estudia los bulos y las patrañas y el “apocalipsis de la realidad”; en el quinto explica cómo se ha instalado la posverdad y la corrección política en nuestra sociedad y en el sexto y último trata de “la verdad de las distopías”.

En esta publicación, Darío Villanueva  reconoce que «corrección política, posverdad, neolengua y los otros aspectos de una misma tendencia contemporánea que compromete los límites entre realidad y ficción, generan un profundo estado de incertidumbre, de inseguridad sumamente generalizado, y en cierto modo asumido y aceptado por todos nosotros”.