La SMP lamenta el fallecimiento de Germán Gullón y publica un obituario de su presidente

El presidente de la Sociedad Menéndez Pelayo (SMP), Borja Rodríguez, recogiendo el sentir del equipo de gobierno de la sociedad, ha lamentado públicamente el fallecimiento de Germán Gullón Palacio, destacado escritor y crítico literario que fue miembro de la SMP y colaborador con el Boletín de la Biblioteca de Menéndez Pelayo, fallecido el sábado, 28 de junio, y ha escrito un obituario que dice lo siguiente:

Germán Gullón (1945-2025)

El año 2025 ha sido, está siendo un año muy triste para el galdosismo y para la Sociedad Menéndez Pelayo. Yolanda Arencibia nos dejó en marzo, y con su marcha quedó un poco huérfano el recuerdo de Galdós. Y ahora, casi sin tiempo para recuperarnos, otro galdosista, Germán Gullón, la sigue en este último viaje. Benito Pérez Galdós se va quedando más solo.

Germán Gullón es, era, aún resulta complicado hablar de él en pasado, miembro de la SMP. Y colabora, colaboró, con el Boletín de la Biblioteca de Menéndez Pelayo desde su consejo de redacción. Allí aportó propuestas, dio luz a ideas, participó en nuevos proyectos y ayudó siempre, con la elegancia natural y la fina ironía con la que se enfrentaba a la vida en todas sus manifestaciones y con la que disfrazaba muchas veces sus sentimientos.

En las necrológicas y los obituarios que aparecen, y aparecerán, en la prensa estos días, se repite, quizás es lógico, junto al nombre de Germán, otro nombre. Pero pretendo no hacerlo aquí, en esta página de la Sociedad Menéndez Pelayo, a la que Germán Gullón pertenecía por ser Germán Gullón, solamente por eso que ya era bastante. Si la huella de nuestros padres está presente en nosotros a lo largo de nuestra vida, más lo es cuando te adentras en el mismo mundo que el de tu progenitor, y más aún cuando este progenitor es un nombre fundamental, conocido, leído y citado por todos. Es difícil la decisión de lanzarse a una carrera donde siempre tendrás encima de tu vida el recuerdo de otra y donde tu nombre siempre se citará detrás de otro. Pero Germán decidió hacerlo, cargar con el peso del apellido para siempre y construir una historia diferente. La historia del estudiante en Salamanca con Fernando Lázaro Carreter, del doctor por la Universidad de Texas (Austin). Del catedrático de Literatura en la Universidad de Pennsilvania, el más importante Departamento de Español de E. E. U. U. por esos años, después catedrático de la Universidad de California (Davis) y finalmente de la Universidad de Amsterdam. Del editor de HIspanic Review, la más importante revista del hispanismo norteamericano. Del crítico literario, jurado durante más de quince años del premio Nadal. Del autor de cuentos y novelas como ‘Querida hija’ o ‘La codicia de Guillermo de Orange’. Del investigador y editor incansable, con especial preferencia por Benito Pérez Galdós, de quien editó más de doce títulos y al que dedicó una de sus últimas y más completas y sabias obras, ‘Benito Pérez Galdós, maestro de las letras modernas’, publicado por la editorial santanderina Valnera, en 2020, el mismo año que recibía el premio de las letras Ciudad de Santander.

Todas estas trayectorias, y muchas más, estuvieron en el camino y en la vida de Germán Gullón. Con altos y bajos, con venturas e infortunios, Germán transitó por su propia vida, siempre escondiendo, tras la elegancia y la ironía que siempre mantenía, una fina sensibilidad que estaba en él y que a veces, ante los amigos (recuerdo una conversación, subiendo, a paso lento, por la calle Antonio Mendoza, en la que me hablaba sobre uno de esos momentos duros que a veces nos toca vivir, que yo estaba pasando, que él había pasado) descubría y regalaba con sabiduría vital.

Que la paz esté siempre con él y que su nombre y su recuerdo permanezcan entre nosotros”.

Pie de foto: Imagen recogida de uno de los videos de “Charlas con Germán”, del Boletín de Menéndez Pelayo y Galdós.