El artista José Cobo Calderón, miembro de la Sociedad Menéndez Pelayo, expondrá su obra en el Centro Nacional de Fotografía ‘José Manuel Rotella’ desde el viernes, 8 de abril, hasta el 30 del mismo mes. La inauguración será el viernes a las 20 horas y el horario de visitas es de martes a sábado entre 16:30 y 20:30 horas y los domingos y festivos entre las 11 y las 14 horas.
En la obra expuesta abundan las figuras humanas, animales y objetos diversos que exigen del espectador unos criterios de observación distintos a los habituales debido a las actitudes y las posturas de las creaciones. Según el poeta y crítico Carlos Alcorta, el artista no trata de ensalzar la belleza o de subrayar la perfección. Su obra está inspirada en “el desconcierto del hombre actual” y “de ahí que sitúe algunas de sus figuras en planos inclinados, pegados a la pared como arañas, bailando agrupados, colgados del techo o en desolados paisajes vacíos”, ha señalado Alcorta en el tríptico explicativo de la exposición.
Alcorta también ha destacado la incertidumbre y el lado sombrío que inspiran las obras expuestas definiendo a Cobo “lejos del arquetipo de artista encerrado en una torre de marfil” y “ligado a sus preocupaciones como ser humano”. El crítico añade que “las figuras ―unas atormentadas, otras vigilantes, algunas jubilosas, casi orgiásticas― son el fiel reflejo de un presente convulso, de una realidad trágica y doliente. Al observarlas, al espectador le asalta la incómoda sensación de estar viéndose a sí mismo, porque todo ser humano tiene una historia que necesita ser contada, pertenezca ésta al pasado o al futuro”.
José Cobo nació en Santander en 1958. Se trasladó a Madrid en 1975, ciudad en la que inicio estudios de arquitectura que pronto abandonaría para dedicarse al arte. En 1983 se trasladó a Chicago, donde fue becado por The School of the Art Institute (SAIC). Se graduó de un Master of Fine Arts (MFA) en 1986. Completó estudios de Historia del Arte y Critica en SAIC (1995). Mientras tanto y en los años siguientes ejerció como profesor en el Departamento de Escultura de esa misma universidad entre los años 1993 y 1997. De Chicago se trasladó a Nueva York donde residió dedicándose exclusivamente al arte desde 1997 hasta 2002. Tras una breve estancia de medio año en Fráncfort (Alemania) se estableció en Santander.
Es autor de varias esculturas publicas entre las que destaca el grupo de los «Raqueros» que se ha convertido en emblema de la ciudad.
Ha obtenido la Beca de la Fundación Botín en la II Convocatoria Becas Artes Plásticas (1994), el Premio de las Bellas Artes de Cantabria (2014) y recientemente ganó el concurso internacional para realizar una instalación permanente «Wächter» en Arche Nebra, Alemania, (2020-2021).
