La Sociedad Menéndez Pelayo (SMP) participó en la celebración del III centenario del nacimiento de Tomás Antonio Sánchez que se celebró en el centro cultural El Espolón de Comillas, organizado por el Centro de Estudios Montañeses.
El acto consistió en una conferencia impartida por el profesor de literatura Jaime Cuesta Serrano sobre la figura de este escritor, medievalista, lexicógrafo y editor que nació en Ruiseñada en 1725 y falleció en Madrid en 1802.
El conferenciante ilustró a los presentes sobre la vida y obra del ilustre comillano, de la que destacó el hecho de haber sido el primer editor de textos medievales como ‘El Cantar de Mio Cid’, ‘El libro del buen amor’, ‘El libro de Alexandre’ y otras obras importantes de autores como el poeta Gonzalo de Berceo.
Además del Centro de Estudios Montañeses y la SMP, la conferencia contó con la colaboración del Ayuntamiento de Comillas y la Sociedad Cántabra de Escritores.
Tomás Antonio Sánchez está considerado como uno de los más importantes descubridores de la literatura castellana medieval. Fue el primero en valorar, estudiar, publicar y divulgar los tesoros de la literatura medieval española con un rigor ajeno a la época, reuniéndolos en cuatro tomos con el título ‘Colección de poesías españolas anteriores al siglo XV’. Incluyó en ella el ‘Cantar de Mío Cid’ (1779), las obras de Berceo (1780), el ‘Poema de Alejandro Magno’ o ‘Libro de Alexandre’ (1782) y el ‘Libro del Buen Amor’, del Arcipreste de Hita (1790).
Su gran labor, como destacaría Menéndez Pelayo, fue la de ser el primer editor de estas obras, entre ellos el de la primera canción de gesta cuando los innumerables poemas franceses de este tipo dormían en las bibliotecas.
Hizo la carrera eclesiástica y fue colegial en el Imperial Trilingüe de San Jerónimo de la Universidad de Salamanca. En 1752 fue académico de las Buenas Letras de Sevilla y tres años después de las Reales de la Historia, de la que fue director interino en los años 1794 y 1795; y de Lengua, ocupándose de las correspondencias latinas del Diccionario durante treinta años. También fue catedrático regente de Artes en Salamanca (1754-57) y canónigo magistral de la Colegiata de Santillana (1757-61). En Madrid desempeñó el cargo de bibliotecario en la Biblioteca Real (la actual Biblioteca Nacional) desde 1766, llegando a ser primer bibliotecario en 1792.
En su tiempo adquirió un enorme y respetado prestigio. También fue autor de un voluminoso epistolario a sus parientes montañeses, de un ‘Catálogo de los abades de la Insigne y Real Iglesia Colegiata de Santillana’ (1793) y de otros textos, alguno de ellos de contenido satírico, por los que Jovellanos le definiría como “el graciosísimo Bachiller de Burladas”, seudónimo que utilizaría en ocasiones.
Murió en Madrid el 12 de marzo de 1802, cuando estaba a punto de cumplir los 77 años.
Pie de foto: De izquierda a derecha aparecen Fernando del Río, Marino Pérez Avellaneda, el doctor en Historia Jerónimo de la Hoz (presentador del acto), Jaime Cuesta Serrano (conferenciante), la concejala de Cultura de Comillas, Vanesa Sánchez Trueba, el miembro de la junta directiva de la SMP, Enrique Campuzano y el presidente del Centro de Estudios Montañeses, Antonio de los Bueis.
