La Sociedad Menéndez Pelayo apoya la restauración de la escultura del Ángel Custodio de Llimona en Comillas

La junta directiva de la Sociedad Menéndez Pelayo (SMP) ha manifestado su apoyo a la restauración del Ángel Custodio, escultura de Josep Llimona que figura en el alto del cementerio parroquial de Comillas, cuyo estado de conservación se ha deteriorado debido al paso del tiempo afectando al mármol, material básico de su estructura que hace necesaria una actuación urgente.

La SMP secunda de esta manera la propuesta de las concejalías de cultura y turismo del Ayuntamiento de Comillas que se han manifestado al respecto de la necesidad de la restauración, así como el traslado de su preocupación por el estado de la escultura a la Diócesis de Santander, a la parroquia de Comillas, a la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte del Gobierno de Cantabria y a la Fundación Lluís Domènech i Montaner.

La SMP espera que la colaboración entre estos organismos e instituciones confluya en un acuerdo que pueda acometer dicha restauración, tal y como se llevó a cabo recientemente con la verja ornamental de dicho cementerio, que ha supuesto un ejemplo de colaboración en defensa del patrimonio artístico y cultural de Cantabria.

La escultura del Ángel Custodio de Josep Llimona se sitúa sobre lo alto de lo que queda del transepto de la antigua iglesia del siglo XVI que en un principio iba a ir ubicada en el mausoleo del hijo primogénito del Marqués de Comillas, pero acabó siendo donada para el disfrute del pueblo.

De estilo modernista, se esculpió en 1895 y aunque es común identificarlo con Abadón, el ángel maligno o exterminador del Apocalipsis, en realidad es el ángel custodio o protector, ya que no tiene ningún rasgo de fiereza ni de maldad, sino que en su rostro refleja la atención en el horizonte y en los posibles peligrosos que puedan acechar el descanso de los muertos que yacen en el cementerio, apoyándose en su espada caída y en estado de alerta.